Curiosidades

Turbulencias: qué son, por qué ocurren y cómo las vive un TCP

Avión en el cielo atravesando nubes.

Pocos momentos a bordo generan tanta tensión entre los pasajeros como las turbulencias. El avión da una sacudida, las bandejas tintinean, alguien suelta un grito contenido y todos los ojos buscan la cara del TCP más cercano para leer si hay motivo de preocupación.

Esa mirada al TCP lo dice todo: la tripulación de cabina es el termómetro emocional del vuelo. Saber cómo actuar en esos momentos es parte fundamental de la formación. Si quieres aprenderlo, en el curso de azafata en Tarragona te preparamos para gestionar cualquier situación a bordo.

 

¿Qué son exactamente las turbulencias?

Las turbulencias son variaciones en el flujo de aire que rodea al avión. Pueden provocar sacudidas verticales, laterales o una combinación de ambas. No son un fallo del avión ni una señal de peligro inminente: son una consecuencia natural de cómo se mueve la atmósfera.

Los aviones comerciales modernos están diseñados y certificados para soportar turbulencias muy por encima de las que se experimentan en la gran mayoría de vuelos. La estructura del avión tiene márgenes de seguridad enormes.

 

Tipos de turbulencias que conoce un TCP

Turbulencia convectiva: causada por corrientes de aire cálido que ascienden, típica de zonas tormentosas. Es la más visual y la que más alarma a los pasajeros, pero también la más predecible y evitable gracias al radar meteorológico.

Turbulencia en aire claro (CAT): ocurre sin nubes ni señales visuales externas, generalmente asociada a la corriente en chorro (jet stream). Es la más difícil de anticipar y la que más lesiones causa entre pasajeros que no llevan el cinturón abrochado.

Turbulencia de estela: generada por el paso de otro avión. Habitual en zonas de mucho tráfico aéreo o en aproximaciones. Suele ser breve pero intensa.

 

Cómo reacciona el TCP durante las turbulencias

Lo primero que hace un TCP bien formado cuando hay turbulencias es exactamente lo contrario de entrar en pánico: sentarse, abrocharse y mantener una expresión tranquila. Su actitud es el principal mensaje que reciben los pasajeros.

Si el nivel de turbulencia lo permite, el TCP activa el aviso de cinturón de seguridad y recorre la cabina para asegurarse de que todos los pasajeros lo llevan abrochado. Si la turbulencia es severa y el comandante lo indica, los TCP deben sentarse inmediatamente en sus asientos de servicio y abrocharse.

 

¿Pueden las turbulencias derribar un avión?

La respuesta técnica es no. Los aviones comerciales están certificados para soportar fuerzas aerodinámicas muy superiores a las que generan incluso las turbulencias más severas. No hay registro de ningún avión comercial moderno que haya sido deribado por turbulencias.

Lo que sí pueden causar las turbulencias son lesiones a pasajeros que no llevan el cinturón abrochado, y en casos muy excepcionales, daños en el interior de la cabina. Por eso el TCP insiste tanto en mantener el cinturón abrochado incluso cuando la señal está apagada.

 

El futuro de las turbulencias: ¿serán peores?

Varios estudios científicos apuntan a que el cambio climático está aumentando la frecuencia e intensidad de las turbulencias en aire claro, especialmente en las rutas del Atlántico Norte. Para los TCP, esto significa que la formación en gestión de turbulencias será cada vez más relevante.

Saber cómo actuar, cómo comunicar y cómo mantener la calma en estas situaciones es una de las competencias que más valoran las aerolíneas en sus procesos de selección. Si quieres estar preparado, el curso TCP en Tarragona te da esa base.